domingo, 8 de marzo de 2009

Una guerra sin fin para un domingo cualquiera (1ª parte)


Todos los domingos, en cuanto me quedo sola, tiene lugar la guerra sin fin. Y aunque siempre somos las mismas tres a pelear, cada noche es diferente y nunca sabes quién ganará la batalla.
Empiezo a notar el cambio en cuanto baja el telón, anunciando el fin de una semana de trabajo. Al desvestirme, quitándome la peluca, es como si con ella arrancaran un trozo de piel, dejando al descubierto una puerta por la escapan mis sombras. Tengo dos Sombras, es por eso que existe la guerra sin fin de los domingos, para disputar el poder de quién reinará más allá de los muros la próxima semana. Y son mis sombras tan poderosas, que casi me arrastran tras sus deseos, llevándome de un lado a otro sin tener en cuenta mis obligaciones.

Este juego dura ya desde hace tanto tiempo que, un dia, cansada de dirijirme a ellas por Sombras, les puse un nombre para distinguirlas. Así, una se llama Auliya, y la otra Rosaline. Seria fácil si ocurriera como en los cuentos, donde una de ellas fuera malvada y despiadada, y la otra en cambio resultara ser amable y bondadosa. Pero no, Auliya y Rosaline intercambian sus estados de ánimo, buscan confundirme confabulándose con acciones absurdas y ataques repentinos que ponen en peligro mi victoria semanal.



(...)

sábado, 4 de octubre de 2008

viernes, 15 de agosto de 2008

lunes, 28 de julio de 2008

lunes, 23 de junio de 2008


LOS ESCULTORES DE SUEÑOS
(capítulo 1)
En el último momento paseó despacio, intentando acallar el silencio que la rodeaba. Si hubiera podido comprender desde un principio...pero dentro de poco su memoria se habría disuelto. A los seres como ella no les estaba permitido aquel derecho. Pero dejarse robar todos sus recuerdos, cuanto había conseguido ser por unas horas, era tan doloroso como el hecho de no poder llorar.
Aún le quedaba algo de tiempo. En algún lugar existía una solución. Si pudo escapar una vez, quizá lograra conservarse de nuevo.
Desaparecer sin más. ¡No, nunca!
Era importante dejar una huella, grabar su historia para que si otros lograban huir, como ella, y quedaban encadenados al destino de la propia vida, si sentían que en un último gesto alcanzarían a expresar esa tristeza por el recuerdo truncado, entonces podrían oír su historia, que les daría esperanzas y disolvería el terror hacia ese momento, hacia ese gesto que separaba el recuerdo de la vida, un movimiento tan fugaz como su paso por aquel mundo.

PIEDRAS
(Prefacio de Los Escultores de Sueños)
(...)Los Escultores jamás deberán saber cuál es su verdadera situación. Para ello, antes de que puedan tomar conciencia de su propio ser, serán sometidos a un proceso que, sin levantar la más mínima sospecha, los eliminará por completo: les endurecerá la piel de forma progresiva, hasta que asuma la dureza de la piedra, y les borrará todo rastro de memoria. De este modo, jamás llegarán a suponer una verdadera amenaza (del libro de los Escultores de Sueños)
Con el paso de los años, los restos de las mutaciones fueron acumulándose hasta levantar un pedregal formado por las más diversas rocas alrededor del templo sagrado donde se guarda el libro de los Escultores de Sueños.
Hasta que un día, uno de estos pétreos clones consiguió escapar y conservar su memoria durante unos minutos más de lo necesario...
LA CAJA BLANCA DE LOS CUENTOS
Había una vez, olvidada entre los rincones de la gran ciudad, una caja blanca y reluciente a la que nadie prestaba atención. La caja iba de arriba abajo por las calles, ensuciándose bajo la lluvia de invierno hasta que perdió su brillo. Pero un buen día alguien tropezó con ella. ¡Una caja! Qué misterios podría esconder aquél curioso objeto?
Quienquiera que fuese rescató la caja del olvido, dejándola de nuevo limpia y reluciente. Y cuál fue su sorpresa al mirar en su interior y ver que, bajo el agua encharcada, extraños y sorprendentes seres asomaban curiosos las cabezas por entre las grietas del suelo, impacientes al poder contarnos por fin, después de tanto tiempo, sus historias...pues en la caja blanca de los cuentos, iban a tener lugar los más extraordinarios acontecimientos...